En su editorial de los sábados por LT35 Radio Mon Pergamino AM 1540, Carly Antúnez Clerc reflexionó sobre el Día del Inmigrante y destacó el enorme aporte que las distintas colectividades realizaron a la construcción de la sociedad argentina. La periodista también vinculó esa historia con la identidad de Pergamino y con la necesidad de valorar el país que se fue construyendo a partir de múltiples culturas y tradiciones.
La reflexión surgió a partir de una observación de una oyente. Gladys le señaló a Carly que en la jornada anterior no había mencionado que el 4 de septiembre se conmemora el Día del Inmigrante. A partir de ese llamado de atención, la conductora decidió dedicar parte de su editorial a recuperar una historia que consideró fundamental para comprender la Argentina actual.
“Nos gusta tener una audiencia crítica mucho más que una audiencia complaciente”, señaló Carly al comienzo de su intervención, destacando que las observaciones de los oyentes permiten corregir errores y elevar la calidad del trabajo periodístico.
En ese sentido, recordó una reflexión realizada anteriormente sobre Juan Bautista Alberdi y aquella idea de “gobernar es poblar”, vinculada con la necesidad de poblar y desarrollar un territorio que, tras la organización constitucional del país, necesitaba incorporar habitantes y generar condiciones para su crecimiento.
Para Carly, la inmigración fue uno de los fenómenos determinantes de la Argentina moderna. Recordó que desde la segunda mitad del siglo XIX y durante buena parte de la primera mitad del siglo XX llegaron al país grandes contingentes de personas provenientes de distintos lugares del mundo.
Italianos, españoles, franceses, judíos, sirios, libaneses, japoneses, alemanes, británicos, croatas, polacos y personas de muchas otras nacionalidades llegaron al país escapando en numerosos casos de guerras, persecuciones, hambre y dificultades económicas.
“Vinieron prácticamente sin nada, muchas veces sin saber el idioma”, destacó durante el editorial.
Uno de los puntos centrales de su reflexión fue el funcionamiento del antiguo Hotel de Inmigrantes de Buenos Aires, donde muchos recién llegados podían alojarse temporalmente mientras buscaban trabajo o intentaban reunirse con familiares. Allí recibían alimentación y asistencia y, en determinados casos, se procuraba encontrarles un empleo de acuerdo con sus conocimientos y oficios.
Para Carly, aquella llegada representa mucho más que un capítulo de la historia argentina. Significó la posibilidad de construir una nueva vida y, al mismo tiempo, aportar conocimientos, oficios, costumbres y formas de organización que terminaron incorporándose a la cultura nacional.
La periodista mencionó como ejemplos la influencia de los inmigrantes italianos en la construcción, el aporte de distintas colectividades al comercio y la industria, y la fuerte presencia española en la gastronomía, los bares, restaurantes y hoteles.
También destacó cómo esas culturas no permanecieron aisladas, sino que se mezclaron con las costumbres locales y terminaron dando origen a expresiones culturales propias.
“La Argentina sea un país único”, sostuvo Carly, al referirse a esa mezcla de tradiciones que permitió construir una identidad nacional diversa.
La inmigración también forma parte de la historia de Pergamino
La reflexión también tuvo una mirada local. Carly recordó que la historia inmigratoria está presente en Pergamino a través de numerosas instituciones y colectividades.
Entre ellas mencionó a la Sociedad Española, la Agrupación Catalana, la comunidad sanmarinense y el Club Sirio Libanés. También hizo referencia a la presencia de familias de origen croata en localidades y zonas rurales cercanas a Pergamino, como Manuel Ocampo y El Socorro.
Según explicó, esas comunidades fueron construyendo espacios de encuentro donde los inmigrantes podían mantener sus tradiciones, compartir sus costumbres y transmitirlas a las nuevas generaciones.
Al mismo tiempo, esas tradiciones fueron incorporándose a la vida cotidiana de la ciudad y del país. La comida, la música, las instituciones sociales y deportivas, las celebraciones y las reuniones familiares forman parte de esa herencia que continúa presente.
Carly puso como ejemplo una escena que, según planteó, podía encontrarse en la Argentina de mediados del siglo XX: personas de diferentes orígenes reunidas en un mismo bar o club de barrio, compartiendo una conversación, jugando a las cartas o discutiendo sobre fútbol.
Los inmigrantes, explicó, conservaron parte de sus raíces, pero también aprendieron a querer el país que los había recibido.
“Aprendieron a amar esta tierra y generaron una y otra generación de argentinos”, expresó.
“Paz, pan y trabajo”
Uno de los conceptos que atravesó todo el editorial fue la idea de que muchas de aquellas personas llegaron a la Argentina buscando condiciones básicas para comenzar una nueva vida: paz, alimentación y trabajo.
Carly señaló que muchos inmigrantes llegaron con pocas pertenencias, sin conocer el idioma y sin saber exactamente qué encontrarían al desembarcar. Sin embargo, encontraron la posibilidad de trabajar, formar una familia y construir una vivienda.
En ese proceso, las distintas colectividades fueron creando sus propias instituciones, pero también se integraron progresivamente a la sociedad argentina.
La periodista planteó además una reflexión sobre quienes actualmente consideran emigrar buscando mejores oportunidades. Sin desconocer las dificultades económicas, sociales o de inseguridad que pueden existir en Argentina, recordó que otros países y grandes ciudades del mundo también atravesaron —y atraviesan— períodos de violencia, crisis y dificultades.
En su mirada, la historia de los inmigrantes puede servir como recordatorio de que ningún país está exento de problemas y que el progreso también depende de la capacidad de sus habitantes para construir y transformar la realidad.
Una identidad construida entre muchas culturas
Hacia el final de su editorial, Carly volvió sobre la idea central: la Argentina no puede comprenderse sin analizar el fenómeno inmigratorio.
Desde los barrios porteños hasta las ciudades del interior, las colectividades dejaron una huella que todavía puede reconocerse en la arquitectura, la gastronomía, las instituciones, las tradiciones familiares y hasta en la manera en que los argentinos construyeron sus vínculos sociales.
“Este es un gran país, y en gran parte es un gran país por toda la gente que vino”, afirmó.
La reflexión también funcionó como un reconocimiento a quienes llegaron décadas atrás con una pequeña valija, con incertidumbre y con la esperanza de encontrar un futuro mejor.
Para Carly Antúnez Clerc, recordar esa historia permite entender que buena parte de los argentinos actuales son descendientes de personas que alguna vez fueron inmigrantes y que, con trabajo y esfuerzo, terminaron convirtiéndose en protagonistas de la construcción del país.
En ese sentido, el Día del Inmigrante aparece no solamente como una fecha para recordar a quienes llegaron desde otras partes del mundo, sino también como una oportunidad para reconocer que la diversidad de orígenes es una de las características que forman parte de la identidad argentina y, particularmente, de la historia de comunidades como la de Pergamino.
La reflexión fue realizada en el marco del programa de los sábados de LT35 Radio Mon Pergamino AM 1540.















