0

Por primera vez desde la asunción de Javier Milei, la oposición logra revertir un decreto clave en el Congreso

En una jornada legislativa marcada por la tensión y la confrontación, la Cámara de Diputados rechazó este miércoles el Decreto de Necesidad y Urgencia (DNU) 656/2024, que asignaba $100.000 millones de pesos adicionales a los fondos reservados de la Secretaría de Inteligencia de Estado (SIDE). Esta decisión representa un golpe significativo para el gobierno de Javier Milei, quien hasta ahora había logrado evitar el rechazo de sus iniciativas a través de su coalición y alianzas parlamentarias.

El rechazo del DNU fue impulsado por una inédita coalición de bloques opositores, quienes estimaron que cerca del 80% de la suma destinada a la SIDE ya había sido gastada. La sesión especial, convocada por los bloques de Unión por la Patria, Encuentro Federal y Coalición Cívica, logró reunir el quórum necesario gracias a la adhesión de sectores de la Unión Cívica Radical (UCR) y el PRO, cercanos al expresidente Mauricio Macri. Estos últimos decidieron alinearse con la oposición tras el reciente desacuerdo entre el oficialismo y la oposición por la designación del senador Martín Goerling (PRO) como titular de la Comisión Bicameral de Inteligencia.

A pesar de que algunos legisladores del oficialismo, como Lourdes Arrieta y Rocío Bonacci, dieron quórum pero votaron a favor de la continuidad del DNU, la oposición logró reunir los 156 votos necesarios para rechazar el decreto presidencial. Esta votación, en la que participaron 214 diputados, requirió al menos 143 votos afirmativos para ser considerada válida.

El resultado de la votación refleja una creciente fragmentación dentro de la coalición gobernante, que contó solo con el apoyo de legisladores alineados con los gobiernos provinciales de Tucumán y Misiones. En contraste, los parlamentarios de la UCR y del PRO no votaron de manera homogénea, evidenciando la complejidad de la negociación política en el Congreso.

Consecuencias Internas: Tensión en La Libertad Avanza

El rechazo del DNU no solo generó un revés para el gobierno en el ámbito legislativo, sino que también desencadenó una crisis interna en el bloque de La Libertad Avanza. Las principales tensiones surgieron en torno a Lourdes Arrieta, quien ha sido objeto de críticas dentro de su propio partido tras solicitar una investigación sobre la visita de seis diputados libertarios a represores condenados por delitos de lesa humanidad en la cárcel de Ezeiza.

Según trascendidos, la situación alcanzó un punto crítico cuando el diputado santafesino Nicolás Mayoraz irrumpió en el despacho de Arrieta para recriminarle su postura. En ese momento, el cordobés Gabriel Bornoroni bloqueó la entrada a cualquier asesor, mientras que el presidente de la Cámara de Diputados, el riojano Martín Menem, se sumó a la confrontación, que según fuentes parlamentarias, habría derivado en un altercado físico.

La intervención de Rocío Bonacci, otra de las legisladoras implicadas en la polémica visita a Ezeiza, fue determinante para detener la situación. Bonacci, quien junto a Arrieta no había dado quórum durante la votación, irrumpió en el despacho con gritos que obligaron a convocar a los efectivos de seguridad parlamentaria para evitar que la situación escalara aún más.

Este episodio pone de manifiesto las crecientes divisiones dentro del bloque oficialista, que enfrenta presiones internas y externas en medio de un clima político cada vez más volátil. Mientras el Senado se prepara para ratificar o rechazar la sanción impuesta por Diputados, el gobierno de Javier Milei deberá lidiar no solo con una oposición fortalecida, sino también con un bloque parlamentario cada vez más fracturado.

También te puede interesar

Más en Política