En una reciente entrevista realizada por Gustavo Pérez Ruiz para su programa Radio Mon Pergamino, Marcelo González, Secretario General de Apinta Pergamino, expuso la delicada situación que atraviesa el Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA) tras la renuncia de su presidente, Juan Cruz Molina Hafford, y la designación de Nicolás Bronzovich como su reemplazo.
González aclaró que la renuncia afecta directamente al presidente del INTA, un cargo designado por el Ejecutivo Nacional, y expresó su preocupación por el futuro del organismo, especialmente en relación a los trabajadores y al financiamiento del instituto. Según explicó, la renuncia de Molina Hafford fue motivada por exigencias que el funcionario «no se animó a enfrentar», lo que ha generado incertidumbre entre los empleados.
Uno de los temas centrales que abordó González en la entrevista fue el polémico plan de retiros voluntarios impulsado por el gobierno, que inicialmente pretendía alcanzar a 600 trabajadores. Sin embargo, hasta el momento solo 235 empleados se han adherido al programa, y la cifra ha sido ajustada varias veces, llegando a plantearse hasta 1.700 retiros voluntarios. González fue tajante al señalar que este plan constituye «un despido encubierto», y subrayó que Apinta no apoya esta medida ni asesora a los trabajadores para acogerse a ella.
El secretario gremial también denunció que el INTA está siendo «desfinanciado y vaciado» por la falta de fondos y la escasez de nuevos ingresos de personal. Un ejemplo claro de esta situación es la falta de financiamiento para el organismo estatal CIMAP, encargado de la seguridad de los trabajadores del Estado, que solicitó 8 millones de pesos para operar pero solo recibió 1,2 millones, insuficientes para su funcionamiento adecuado.
Además, González expresó su temor de que el INTA pierda su independencia y que, al estar cada vez más desfinanciado, dependa de financiamiento externo que podría influir en sus decisiones y posturas técnicas, como la trazabilidad del ganado y el control de la huella de carbono. «Quien te pone la plata te direcciona lo que opinás», advirtió el dirigente.
El panorama que se vive en el INTA es preocupante. Si bien por ahora no se han anunciado despidos masivos, la incertidumbre sobre el futuro del instituto crece. «Estamos atentos», aseguró González, aunque aclaró que aún no están en estado de alerta ni movilización. Sin embargo, la posibilidad de que el INTA pierda su rol clave en la ciencia y tecnología agropecuaria de Argentina es un tema que inquieta tanto a los trabajadores como a los defensores del organismo.
Para González, el INTA se encuentra en una situación crítica, similar a otros sectores estatales como la educación, la salud pública y la cultura, que también han sufrido recortes. «El INTA está dentro de los jubilados, dentro de la educación pública, la salud pública, la universidad, la cultura y la ciencia y la tecnología», afirmó, destacando que la situación es parte de un vaciamiento más amplio del Estado.
El futuro del INTA es incierto, pero los gremios seguirán de cerca cada movimiento para proteger los derechos de sus trabajadores y la continuidad del instituto como un organismo autárquico, dedicado a la investigación y el desarrollo en el ámbito agropecuario.
Escucha la entrevista completa:













