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La campaña 2020/2021, que arrancó en invierno del año pasado, inició con faltantes de agua que determinaron un período seco que continuó hasta diciembre, y prácticamente durante todo enero. La poca recarga hídrica en las napas, tuvieron consecuencias sobre gran parte de los rendimientos de la zona centro del país.

Actualmente, desde el INTA Marcos Juárez –Córdoba– aseguran que para el maíz de primera, los bajos aportes de precipitaciones impactarán en el cultivo de forma negativa. Según Pablo Bollatti, investigador del INTA Marcos Juárez, “si bien se esperan resultados aceptables, no van a ser prometedores como la campaña anterior”.

Las últimas lluvias, registradas han mejorado las condiciones hídricas de la región, y con ello, las expectativas para la soja de primera (que actualmente se encuentra en estadios R3 y R4), y maíz y soja de segunda (en R2 y R3).

“La soja de segunda llegó más a tiempo, ya que transita estadios en donde la cantidad de precipitaciones ocurridas, con 160 a 220 mm, repararon el perfil seco” recalcó Bollatti. Estos eventos, llenaron las napas, que alcanzaron su máxima capacidad de retención y como consecuencia ocurrió la percolación del agua restante.

“Tuvimos un ascenso en agua y el perfil lleno actual renovó las expectativas, pero aún es muy reciente cerrar el balance de la campaña ya que dependerá de la situación hídrica de los meses siguientes” indicó el especialista.

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