El Fondo Monetario Internacional volvió a manifestar su respaldo al programa económico que lleva adelante el Gobierno de Javier Milei, en un contexto marcado por la volatilidad cambiaria y el impacto político de la reciente derrota electoral del oficialismo en la provincia de Buenos Aires.
El pronunciamiento llegó a través de las redes sociales del organismo, donde su vocera, Julie Kozack, destacó el trabajo conjunto con las autoridades argentinas para consolidar la estabilidad macroeconómica y fortalecer las perspectivas de crecimiento.
“El personal del FMI está trabajando estrechamente con las autoridades argentinas mientras implementan su programa para afianzar la estabilidad y mejorar las perspectivas de crecimiento del país”, señaló Kozack. En ese sentido, agregó que el organismo acompaña el compromiso del Gobierno con la sostenibilidad del esquema cambiario y monetario, así como con el mantenimiento del ancla fiscal y el avance de una agenda de desregulación integral.
El mensaje fue rápidamente replicado por el ministro de Economía, Luis Caputo, quien lo interpretó como un aval explícito tanto al rumbo económico como al acuerdo alcanzado con el Fondo en abril de este año, por un total de US$ 20.000 millones.
Un respaldo en un momento delicado
La señal de apoyo del organismo internacional se produce en un escenario complejo para el Ejecutivo. El Gobierno viene de sufrir un revés electoral en territorio bonaerense, donde la fuerza Fuerza Patria se impuso en las elecciones legislativas, frustrando la expectativa libertaria de asestar un golpe definitivo al kirchnerismo en ese distrito clave.
En paralelo, los mercados financieros reaccionaron con desconfianza tras los comicios. A comienzos de la semana, el dólar oficial escaló hasta el límite superior de la banda cambiaria, al alcanzar valores cercanos a los $1.460, mientras que los activos argentinos atravesaron un fuerte ajuste, con caídas generalizadas en bonos y acciones, en lo que fue calificado como un “lunes negro”.
No obstante, la jornada siguiente mostró una moderación en las tensiones. El tipo de cambio oficial retrocedió y cerró en torno a los $1.425, mientras que las acciones argentinas que cotizan en Nueva York registraron subas de hasta 6,4%, acompañadas por una recuperación de los bonos soberanos.
El respaldo del FMI busca, así, reforzar la confianza en el programa económico del Gobierno en un momento de fragilidad política y financiera, donde el rumbo de la economía vuelve a estar bajo la atenta mirada de los inversores.














