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Para el equipo de investigación del INTA es “fundamental” llevar adelante un buen manejo del campo para reducir el riesgo de registrar focos de incendios durante la época estival. En este sentido destacaron la importancia de realizar tareas de prevención que consisten en mantener limpias de material combustible las picadas cortafuego, alambrados e instalaciones.

Para prevenir los incendios, se recomienda hacer un adecuado manejo del pastoreo y rotación de cultivos en zonas susceptibles de incendio, como así también realizar quemas preventivas controladas en los momentos adecuados durante el año. Las aguadas tienen que estar lo más limpias posibles y ser de una superficie adecuada a la cantidad de hacienda del productor, ya que constituyen un posible refugio para los animales en caso de peligro.

Es imprescindible mantener alambrados, cortafuegos, picadas e instalaciones libres de vegetación, tarea que puede realizarse con arado o rastra de discos en una franja de ocho metros a cada lado del alambrado en los potreros con vegetación baja y de 20 metros en los campos con monte. Asimismo, coordinar con municipios y vialidad provincial-nacional el mantenimiento de las banquinas de rutas.

También es importante no dejar materiales inflamables expuestos a altas temperaturas como leña, papel, pintura y/o combustibles, como así también mantener los accesos despejados y tanques australianos llenos de agua.

Para el interior del establecimiento, los especialistas del INTA recomiendan mantener los márgenes de alambrados libre de vegetación. Y, cuando se realicen quemas de potreros, avisar con 72 horas de antelación a los cuarteles de bomberos más cercanos para una buena planificación.

En todos los casos, es clave tener muy presente los parámetros de temperatura, humedad y viento para realizar quema controlada, para lo cual es importante consultar los pronósticos climáticos.

 

Herramientas al servicio del productor

Además de las recomendaciones que brinda el equipo de investigación, también el INTA tiene a disposición de los productores, organismos, asociaciones, municipios y autoridades un mapa de peligrosidad para incendios. Generado cada año por el Área de Gestión Ambiental y Recursos Naturales del INTA La Pampa, el modelo tiene una predictibilidad del 80 %.

“En el mapa se detalla la ubicación de áreas de alta peligrosidad, con los niveles 3 a 6, para los incendios de la temporada anterior y de la próxima temporada que va de noviembre hasta febrero del próximo año” indicó Vázquez.

A su vez, el índice de peligrosidad de incendios está disponible para productores y autoridades en la web del SEPA. Esta herramienta se calcula a partir del análisis temporal del índice de vegetación normalizado –IVN–, asociado a la cantidad y estado de la biomasa vegetal acumulada en superficie.

Los datos de precipitación se tomaron del Centro de Climatología de Precipitación Global (GPCC) y los datos de temperatura del Centro de Predicción del Clima (CPC). “Se verificó la presencia de un período seco instalado en el sur y en el oeste de La Pampa desde octubre de 2019, se generalizó en todo el sector oeste, sur y central hacia enero 2020, con una leve recuperación del estado hidrológico en la región sur durante marzo de este año”, resaltó Vázquez.

Por su parte, el INTA Alto Valle y Valle Inferior –Río Negro– publican anualmente un informe de Alerta de Incendios para el Este de Río Negro, presentando un mapa que combina el IVN y las visualizaciones a campo, el cual permite tener una estimación del riesgo en cada zona.

Además, se presenta diariamente el Índice de Riesgo Climático, elaborado a partir de las redes meteorológicas de INTA en Río Negro. Desde INTA Valle Inferior se realizan seguimientos de los incendios, informando superficies y focos activos a través de su página oficial de Facebook.

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