El Gobierno nacional dispuso una nueva tanda de despidos en el Servicio Meteorológico Nacional (SMN), con el envío de 140 telegramas de desvinculación a trabajadores del organismo que depende del Ministerio de Defensa. La medida se enmarca en el plan de “optimización de recursos” impulsado por la gestión del presidente Javier Milei, con participación del Ministerio de Desregulación encabezado por Federico Sturzenegger.
De acuerdo a fuentes oficiales, los despidos alcanzan principalmente a empleados contratados bajo modalidad monotributista o artículo 9. Desde el Gobierno aseguraron que no habrá pago de indemnizaciones y afirmaron que la decisión no afectará el funcionamiento del organismo. “No hay meteorólogos entre los despedidos. No se pone en peligro el sistema del Servicio Meteorológico”, señalaron.
Sin embargo, la medida generó fuerte preocupación en el sector. Según trascendió, las desvinculaciones forman parte de un proceso de automatización de sistemas, que apunta a reducir la cantidad de observadores en las estaciones meteorológicas —actualmente unas 125 en todo el país—, pasando de siete a cinco trabajadores por turno.
El ajuste impacta especialmente en los observadores meteorológicos, responsables del relevamiento manual de datos en la mayoría de las estaciones. En la actualidad, menos de 20 puntos en todo el país están completamente automatizados, por lo que el sistema aún depende en gran medida del trabajo humano para la recolección de información.
Desde la Asociación Trabajadores del Estado (ATE) confirmaron que la mayoría de los despedidos son contratados, aunque advirtieron que también habría profesionales afectados. “Para nosotros el observador meteorológico es clave en esta cadena de producción. Cada eslabón que tocaron perjudica absolutamente toda la funcionalidad del servicio”, indicaron.
El sindicato también cuestionó la falta de indemnizaciones y remarcó la antigüedad de muchos trabajadores. “Hay gente con contratos de muchos años. Los dan de baja y te mandan a tu casa sin indemnización”, señalaron.
Desde el punto de vista técnico, trabajadores desvinculados alertaron que la reducción de personal podría afectar la precisión de los pronósticos y alertas meteorológicas, herramientas fundamentales para sectores como la aviación, el agro y la gestión de emergencias climáticas.
El conflicto ya había tenido manifestaciones previas. El pasado 8 de abril, empleados del organismo realizaron un cese de tareas y asambleas permanentes ante la posibilidad de despidos. Además, semanas antes llevaron adelante una protesta en Plaza Italia en rechazo a los recortes.
Según se informó, estos 140 despidos forman parte de una primera etapa de un plan más amplio que podría alcanzar hasta 240 cesantías. A esto se suman otros 31 trabajadores que se encuentran en condiciones de jubilarse en los próximos meses, lo que profundizaría la reducción de personal en el organismo.














