En una reciente entrevista en el programa Nuestro Tiempo conducido por Gustavo Pérez Ruiz en LT35 Radio Mon Pergamino, Tino Mollo, reconocido dirigente del Centro de Jubilados de Centenario en la zona sur de Pergamino, compartió su perspectiva personal sobre la situación crítica que atraviesan jubilados y pensionados en el contexto de los recortes del PAMI.
“El ajuste recae sobre los de siempre”
Mollo comenzó reflexionando sobre las recientes medidas que afectan a los adultos mayores, calificando de «criminal» el recorte de medicamentos esenciales por parte del PAMI. «Quitarle los remedios a un jubilado es condenarlo a morir», expresó con firmeza. En su análisis, Mollo destacó que, pese a las promesas de campaña de que el ajuste lo pagaría la “casta”, los más perjudicados han sido los sectores pasivos y los obreros.
«Los legisladores y jueces no se ajustaron, las grandes empresas reciben beneficios, pero los jubilados y trabajadores pagan el precio. Es difícil de entender cómo un sector de la población apoya estas políticas. Parece un síndrome de Estocolmo», lamentó Mollo, quien no ocultó su frustración por lo que considera una batalla cultural perdida.
El impacto humano y emocional del recorte
Aunque Mollo aclaró que sus declaraciones eran a título personal, admitió que el impacto de las medidas se siente profundamente entre los socios del centro que dirige. «Algunos se quejan, pero otros callan porque les cuesta hablar o reconocen errores del pasado. Lo cierto es que estamos pagando las cuentas con nuestras vidas», subrayó.
El dirigente también citó declaraciones recientes del arzobispo de Córdoba, quien calificó el recorte como una «eutanasia disimulada». Esta afirmación refleja la gravedad de la situación que enfrentan los jubilados, quienes muchas veces dependen de los medicamentos gratuitos para sobrevivir.
Un toque de humor para suavizar la realidad
A pesar de la seriedad de los temas tratados, Mollo cerró la entrevista con un toque de humor y una de sus famosas «pelusitas», pequeñas composiciones poéticas cargadas de ironía. En una de ellas, titulada Negacionista, criticó con humor a quienes minimizan problemas globales como el cambio climático:
«Prefiero ser optimista, te lo digo y lo repito.
Tu opinión me importa un pito.
Así fue como le dijo el dinosaurio a su hijo cuando habló del meteorito».
Entre risas, también expresó su preocupación por el calentamiento global y los posibles desastres que podría enfrentar Pergamino en un futuro cercano, como temperaturas extremas o inundaciones.
Un mensaje final de esperanza y lucha
Antes de despedirse, Mollo deseó felices fiestas a los oyentes, pero no dejó de señalar que el camino hacia una vida digna para los jubilados sigue siendo arduo. Su mensaje fue un recordatorio del valor de la solidaridad y la lucha por los derechos de quienes han trabajado toda su vida.
La entrevista destacó una vez más la relevancia de las voces críticas en momentos de crisis, con Mollo representando tanto la indignación como la resiliencia de un sector que exige ser escuchado.
Escucha la entrevista completa:











