0

Mauricio Bartoli explicó en Radio Mon las características del fenómeno y destacó la importancia de anticiparse para reducir riesgos y aprovechar el agua en el sector agropecuario

El fenómeno conocido como El Niño genera preocupación entre productores y vecinos de la región ante los pronósticos que anticipan un período de lluvias significativamente superiores a las registradas durante el año pasado. En diálogo con Carly Antúnez Clerc en el programa “Nuestro Tiempo de Radio” de LT35 Radio Mon Pergamino AM 1540, el periodista especializado en información agropecuaria Mauricio Bartoli explicó las características del escenario esperado y remarcó la necesidad de tomar medidas preventivas.

Bartoli planteó que, si bien el exceso de precipitaciones puede generar complicaciones, también representa una oportunidad para el sector productivo, especialmente después de los períodos de sequía que afectaron a la región y tuvieron impacto sobre los productores y la economía.

“No es una catástrofe, no es un tsunami, sino que es mucha lluvia. Esa mucha lluvia hay que saber manejarla”, señaló durante la entrevista.

Octubre, noviembre y diciembre, bajo la lupa

Uno de los datos que más llamó la atención durante la entrevista fueron las proyecciones de precipitaciones para los próximos meses. Según explicó Bartoli, se espera que en octubre llueva alrededor de un 30% más que durante octubre del año pasado; en noviembre, un 70% más; y en diciembre, cerca de un 90% más que en diciembre de 2025.

El periodista destacó que el principal desafío no estaría solamente en la cantidad de lluvia de un día determinado, sino en el efecto acumulativo que podría producirse si las precipitaciones se mantienen durante varios meses consecutivos.

“Si vos tenés un octubre lluvioso, noviembre lluvioso, cuando en diciembre también es recontra lluvioso, ya tiene todo el agua acumulada y ese es el problema”, explicó.

La importancia de prepararse

Ante este escenario, Bartoli consideró fundamental trabajar desde ahora en medidas de prevención, especialmente en materia de infraestructura y drenaje.

En ese sentido, mencionó como una de las acciones más concretas que pueden llevar adelante los municipios la limpieza de cunetas y banquinas para facilitar el escurrimiento del agua y utilizarlas como canales de drenaje. También hizo referencia a la necesidad de avanzar con obras de infraestructura de mayor escala, como las vinculadas a la Cuenca del Salado.

La idea central, según explicó, es no esperar a que lleguen las lluvias para comenzar a actuar, sino aprovechar el tiempo disponible para implementar medidas paliativas que permitan disminuir posibles inconvenientes.

El impacto sobre la producción agropecuaria

El escenario también plantea desafíos para los productores agropecuarios, especialmente por la coincidencia entre el período de mayores precipitaciones y la época de siembra.

Bartoli explicó que algunas recomendaciones apuntan a adaptar las estrategias de implantación a las condiciones particulares de cada campo. Como ejemplo, mencionó que en determinados casos se evalúa aumentar la cantidad de plantas de maíz por hectárea, aprovechando una mayor disponibilidad de agua.

También señaló que, dependiendo de las condiciones del suelo y de cada zona, podría ser conveniente adelantar la siembra para que los cultivos lleguen con mayor desarrollo al período de lluvias más intensas, mientras que en otras regiones se analiza la posibilidad de apostar por maíces tardíos.

En este punto, Bartoli aclaró que las decisiones deben tomarse de acuerdo con la situación específica de cada establecimiento y recomendó a los productores consultar con organismos y redes técnicas como el INTA y CREA.

“Hay que estar prevenidos”

Durante la entrevista, Bartoli también explicó que las características previstas para este episodio son las que llevaron a hablar de un “súper Niño”, con la posibilidad de registrar precipitaciones mensuales muy elevadas.

“Se esperan lluvias nunca vistas”, afirmó al referirse a la magnitud que podrían alcanzar las precipitaciones.

Sin embargo, el periodista insistió en que el fenómeno no debe ser interpretado únicamente desde una perspectiva negativa. El desafío estará en prepararse, administrar adecuadamente el exceso de agua y tomar decisiones anticipadas tanto desde el sector público como desde el ámbito productivo.

“Antes que alarma hay que actuar con prudencia”, sintetizó Bartoli durante la entrevista con Carly Antúnez Clerc.

Entrevista Completa:

 

También te puede interesar

Más en Agro y Campo