El Tribunal Oral en lo Criminal N°1 de Pergamino dictó una condena de 8 años y 6 meses de prisión para un hombre acusado de abuso sexual agravado en perjuicio de su hija, en un caso que ha conmovido a la comunidad local. La investigación, liderada por el fiscal Dr. Nelson Mastorchio, se desarrolló a lo largo de dos años y culminó con la sentencia emitida esta semana.
El caso comenzó cuando la víctima, una menor de edad al momento de los hechos, denunció a su padre por abusos sexuales que se prolongaron desde que tenía 12 años hasta los 15. Según los detalles brindados por el fiscal Mastorchio en una entrevista con el programa radial «Nuestro Tiempo» de Radio Mon Pergamino, la menor no solo fue sometida a abusos sexuales, sino que también sufrió violencia física, en la que la madre del acusado tampoco fue ajena.
El relato desgarrador de la joven, quien logró escapar de su hogar a los 16 años con la ayuda de un tío, fue clave para la investigación. La menor, luego de encontrar refugio con su tío, decidió denunciar a su padre en la Comisaría de la Mujer de Pergamino, donde se le brindó la asistencia necesaria.
Durante el juicio, la víctima declaró en Cámara Gessel, un recurso utilizado para evitar la revictimización de los menores en estos procesos. Sin embargo, al alcanzar la mayoría de edad, la joven optó por declarar nuevamente en el tribunal, frente a su padre, en un acto de notable valentía que duró más de una hora.
El tribunal, compuesto por los jueces Carlos Pico, Guillermo Burrone, y la doctora Denise Scaglia, consideró probados los abusos y emitió una condena por abuso sexual agravado, calificado por la guarda, y daños reiterados. No obstante, el tribunal decidió excluir del veredicto las acusaciones por lesiones calificadas, al considerar que los informes médicos presentados no lograban probar completamente la antigüedad de las lesiones denunciadas.
El fiscal Mastorchio había solicitado una pena más severa, pero expresó su conformidad con el fallo. «Siempre es un síntoma de alivio para las víctimas, porque después de tantos años de abusos, el hecho de que haya habido personas que les creyeron es una pequeña reparación», declaró.
El condenado cumplirá su pena en la Unidad Penitenciaria 49, mientras la víctima continúa recibiendo apoyo psicológico para superar las secuelas de este largo y doloroso proceso.
Escucha la entrevista completa:














