A mediados de mayo, un fuerte temporal afectó profundamente Buenos Aires y su área metropolitana, generando cuatro fallecidos en la provincia, evacuaciones masivas, cortes de rutas y daños en infraestructura urbana según el informe oficial del temporal del 16 al 18 de mayo.
Aunque el fenómeno ocurrió semanas antes, a comienzos de junio aún se sentían las consecuencias: familias desplazadas, obras públicas realizando limpiezas, y el gobierno provincial manteniendo alertas por nuevos riesgos climáticos. La cobertura mediática del 4 de junio puso foco en el proceso de reconstrucción y en la asistencia estatal a zonas más afectadas.-














